Cáncer de piel
El cáncer de piel es el tipo de cáncer más frecuente en México. Su principal causa es la exposición prolongada a la radiación solar que produce alteración en el ADN de las células y por consecuencia provoca malignidad. El cáncer de piel más frecuente es el carcinoma basocelular y en la mayoría de las ocasiones su tratamiento es quirúrgico.
Es fundamental hacer una revisión exhaustiva de los lunares o nevos, ya que ellos pueden convertirse en melanoma, cáncer de piel más agresivo.
Si tienes alguna lesión que te parezca sospechosa, es mejor acudir con los especialistas en piel para poder hacer un diagnóstico y brindarte la mejor terapéutica.
Biopsia de piel
Generalmente se realiza con un sacabocado, el cual consiste en un cilindro con bordes afilados, que se aplica a presión y permite extraer un espécimen para enviarlo con un patólogo especialista en enfermedades de la piel para llegar a un diagnóstico preciso.
Electrofulguración
Uno de los métodos más usado en el consultorio de Dermatología, el cual consiste en la aplicación de calor por medio de un electrocauterio para quemar manchas, verrugas, lesiones vasculares, entre otros.
Crioterapia
Consiste en la aplicación de nitrógeno líquido a temperatura de -196ºC de forma controlada para el tratamiento de verrugas (queratosis seborreicas, fibromas laxos), manchas, queratosis actínicas (lesiones precancerosas), verrugas virales (mezquinos).
El uso de nitrógeno líquido se realiza con una pistola que tiene puntillas de diferentes tamaños que se aplica directamente a la lesión, ocasionando una quemadura por congelamiento.
Lipomas
Son los tumores benignos más frecuentes del tejido adiposo, suelen localizarse en el tronco o extremidades. Pueden llegar a ser lesiones únicas o múltiples que al tocarse tienen una consistencia blanda.
El tratamiento de elección es la cirugía, realizando extirpación con anestesia local de forma ambulatoria.
Quistes epidérmicos
Tumores benignos de la piel que suelen ubicarse en la cabeza, cuello o tórax que suelen medir menos de 5 centímetros de consistencia firme. Pueden llegar a tener un punto central que representa el orificio de salida de su contenido.
Los quistes epidérmicos se retiran con una cirugía realizando una extirpación completa de su cápsula para evitar recurrencias.